El beisbol
se juega en el área comprendida por el infield y outfield.
El infield, o cuadro de juego, es un cuadrado de 90 pies o 27.42
metros por lado. El outfield es el área entre las dos líneas
de foul al extenderse éstas más allá del
cuadro.
En tres ángulos del campo existen sendas colchonetas cuadradas
de lona que son conocidas como primera, segunda y tercera base.
La primera
y tercera colchoneta permanecen dentro del terreno correspondiente
y tienen una medida de 15 pulgadas por lado, con un espesor de
tres a cinco pulgadas.
El
pentágono, home o home plate es el elemento
fundamental en la esquina donde está la caja de bateo,
lugar donde se acomoda el bateador para tratar de hacer contacto
con la pelota.
El home,
o pentágono, es una plancha de caucho blanco de cinco lados.
El lado frontal (en relación al pitcher) mide diecisiete
pulgadas, mientras que dos lados tienen ocho pulgadas y media,
los dos restantes deben tener doce pulgadas formando un ángulo
recto coincidiendo con las líneas de primera y tercera
base.
El interior
del cuadro es conocido como diamante, el cual tiene una extensión
más allá de las líneas rectas imaginarias
que podrían ir de la primera a la segunda y de la segunda
a la tercera base.
En el centro
del diamante existe una placa llamada montículo o lomita
de lanzadores, sitio donde permanece el pitcher para realizar
sus lanzamientos contra el bateador en turno.
Las dos líneas
divergentes que parten de la primera y tercera colchoneta son
llamadas líneas de faul, finalizando al pie de la barda.
El entorno interior entre ambas líneas se conoce como jardines
o outfield.