La escuadra
coahuilense comienza su actuación en 1970; llegó
a la Liga
Mexicana como un club de expansión, desde su llegada
al circuito veraniego, los Saraperos han sido una de las novenas
más competitivas.
Saltillo se
convirtió en el club más poderoso de la década
de los setenta, ya que en las campañas 1971, 1972 y 1973
logró participar en la serie final de la Liga
Mexicana, sin lograr el cetro en ninguna de ellas. Su único
campeonato fue obtenido en la mini temporada de 1980 tras la huelga
de peloteros.
Saltillo retoma
su poderío al ser adquiridos por el magnate Juan
Manuel Ley, quien se encargó de volver al club a los
primeros sitios con contrataciones importantes.