La
ceremonia de entronización es la culminación del
proceso para elegir Inmortales al Salón de la Fama.
Una vez electos
por el Comité Elector, los Inmortales hacen su ingreso
oficial al Recinto
de Consagrados en esta ceremonia, también llamada la
Fiesta del Beisbol, que reúne a la gran familia
beisbolera para ser testigos de este hecho tan importante.
Presiden el
evento, además de las autoridades locales, los Presidentes
de las Ligas Mexicana y Mexicana del Pacífico, que integran
el Consejo de Directores del Salón de la Fama; el
Presidente del Comité Elector, quien tiene a su cargo formalizar
el ingreso de los nuevos Inmortales; un representante de Cervecería
Cuauhtémoc Moctezuma, empresa patrocinadora del Salón
de la Fama y la Directora de esta institución.
El punto central
de este evento es, además de la presentación de
los Inmortales ante la gran familia beisbolera, rendirles homenaje
a los nuevos inquilinos con la colocación de sus placas
en el Nicho de Consagrados y la entrega de anillos y réplicas
de placa.
Tradicionalmente
la Ceremonia de Entronización se lleva a cabo año
con año en los Jardines de Cervecería
Cuauhtémoc Moctezuma, con excepción de algunas
ocasiones que se celebró en otros lugares, como en 1988 y
89, en
el Parque de Beisbol Cuauhtémoc y Famosa, o en 1990, cuando
se llevó a cabo en el flamante Estadio de Beisbol Monterrey.