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La Entronización de los nuevos inmortales del Salón de la Fama resultó bastante
emotiva, reuniendo a grandes personajes del beisbol que se dieron cita en los
diferentes eventos celebrados en honor de los beisbolistas Arturo González, Juan
José Pacho, Salvador Colorado y el cronista José Domingo Setién, inmortalizados
la noche del sábado 18, en el diamante del Estadio Monterrey, en el intermedio
del doble juego entre los anfitriones Sultanes y los Broncos de Reynosa.

El homenaje a los cuatro nuevos inmortales se llevó a cabo en varios eventos. El
primero de ellos fue celebrado el viernes 17 con la presentación de los nuevos
inmortales a los medios de comunicación, evento donde convivieron y disfrutaron
de agradables momentos.

Arturo, Juan José, Salvador y José Domingo contestaron las preguntas de algunas
de las cien personas que se dieron cita el viernes por la tarde en el vestíbulo
del Salón de la Fama, creando un ambiente de emotividad, recuerdos y nostalgia.

Los nuevos inmortales fueron aclamados por los presentes debido a la emotividad
de sus respuestas. Recordaron hazañas, se emocionaron, e hicieron que afloraran
los mejores recuerdos, enaltecidos por la curiosidad y admiración de los
presentes.

Cena de gala
Por la noche se llevó a cabo la cena de gala, evento que tuvo un toque de
distinción, donde los nuevos inmortales convivieron con sus familias, con
directivos de las dos ligas más importantes de México y por supuesto, con los
medios de comunicación que se encargaron de difundir el acontecimiento en las
páginas deportivas.

Arturo González, Juan José Pacho, Salvador Colorado y José Domingo Setién,
recibieron muestras de reconocimiento de los presentes.

Sus palabras
Uno a uno fueron pasando al micrófono, donde, de una forma amena y emotiva,
narraron su experiencia en el rey de los deportes, agradeciendo al beisbol por
todo lo que les ha brindado en sus respectivas carreras.
Arturo González dijo que había conseguido infinidad de éxitos en el beisbol,
hazañas incomparables sobre el diamante, pero que ingresar al Salón de la Fama
era algo especial y complementario.

“Esto era lo que me faltaba”, dijo “El Rey Arturo”. “Conseguí infinidad de
récords, fui campeón de efectividad, ganados y perdidos, ponches, tiré sin hit
ni carrera en ambas ligas, gané campeonatos con los Sultanes, pero esto, esto es
algo especial en mi trayectoria”.

Juan José Pacho opinó de la misma forma.
“Cuando uno se encuentra activo hace lo posible por destacar de una u otra
forma, cada quien tiene sus aptitudes y tratas de sacarles el mayor provecho. Yo
comencé como receptor, pero mi padre dijo que nunca iba a triunfar en esa
posición, me aconsejó jugar de short stop, donde afortunadamente hubo buena
respuesta”.

Salvador Colorado también recordó algunos pasajes de su existencia.
“A los 27 años decidí convertirme en profesional ante una gran disyuntiva.
Conservar mi trabajo en Pemex, o arriesgarme en mi carrera de beisbolista. Opté
por lo segundo, afortunadamente me fue bien, vinieron los triunfos, gané muchos
juegos, pero este es el mejor de todos”, dijo el afamado serpentinero.

José Domingo Setién era el más emocionado de todos. El popular “Mulato de
Córdoba”, habló largo y tendido, agradeciendo a la gente del béisbol que lo ha
apoyado en el beisbol a lo largo de su trayectoria.
“Agradezco a Chara Mansur, quien fue como si segundo padre, por la oportunidad
que me diera de narrar los juegos de los Cafeteros de Córdoba desde que estos
llegaran a la Liga Mexicana en 1972, así como a los grandes amigos, compañeros
de la prensa y de la locución que me brindaron apoyo”.

Todos ellos recibieron aplausos y vítores de los asistentes, quienes emocionados
atestiguaron el acto, antes de disfrutar de una opípara cena.

El C. P. Javier Villarreal González, Gerente de Recursos Humanos de Cervecería
Cuauhtémoc Moctezuma, dio un mensaje a los asistentes en nombre de la compañía
patrocinadora del Salón de la Fama.

Ceremonia de Entronización
El evento más importante fue realizado el sábado 18 en el diamante del Estadio
Monterrey, donde el público asistente fue testigo de la Entronización de los
nuevos inmortales del Salón de la Fama.

Tan pronto cayó el tercer out del primer encuentro, varias cuadrillas de
trabajadores de Cervecería Cuauhtémoc ingresaron al terreno de juego instalando
un templete, con un estrado y un sitio adicional, donde fueron colocados los
cuatro personajes que esa noche ingresaron a la inmortalidad, así como
inmortales de años pasados.

Uno a uno fueron nombrados, dirigiéndose al escenario, en medio de una lluvia de
chispas que el dieron vistosidad al momento.

Las autoridades
En el presidium estuvieron el Lic. Víctor Manuel Sánchez Alvarez, Secretario
General de Gobierno del Estado de Yucatán, en representación de la Gobernadora
Constitucional del Estado; Señora Ivonne Ortega Pacheco; el Lic. Eduardo
Urdiales, Director del INDE, en representación del Gobernador Constitucional del
Estado de Nuevo León, Lic. José Natividad González Parás; el Lic. Ramón de la
Peña Manríquez, en representación del Lic. Adalberto Madero, Presidente
Municipal de la ciudad de Monterrey, el Coronel Juan José Robles, en
representación del Comandante de la 7ª. Zona Militar, Gral. Cuauhtémoc Antúnez
Pérez. Otros integrantes del estrado fueron el C. P. Plinio Escalante Bolio,
presidente de la Liga Mexicana de Beisbol; Omar Canizales Soto, presidente de la
Liga Mexicana del Pacífico; Jesús Alberto Saucedo Flores, director del Salón de la
Fama del Beisbol y Gonzalo Camarillo, presidente del Comité Elector.

La ceremonia transcurrió de una forma ágil, a pesar de las improvisaciones que
se dieron técnicamente en el montaje del escenario, donde cuatro grandes
personajes del rey de los deportes ingresaron al Salón de la Fama.
Inmortales por siempre
Ellos recibieron su placa de inmortal de parte de alguna de las autoridades ahí
presentes y luego dieron un mensaje de agradecimiento.

Siempre, y con la misma agilidad fue retirado el templete, mientras al fondo de
los jardines se ejecutaban los fuegos pirotécnicos que dieron un ambiente de
festividad al evento.

Poco después estuvieron firmando autógrafos en la entrada principal del estadio,
donde recibieron muestras de afecto y felicitación de parte de los ahí
presentes.

Emocionados
Al día siguiente hicieron acto de presencia en el Salón de la Fama,
concretamente en el Nicho de Inmortales donde observaron sus placas y donde
estuvieron a punto de quebrarse por la emoción de ver su nombre para la
posteridad en el recinto sagrado.

Al final los inmortales y sus familias disfrutaron de una comida en el Sala de
Exposiciones Temporales, donde recibieron algunos presentes, como un bat
conmemorativo grabado con su nombre, así como pelotas, estampas, pendones, pero
sobre todo, el cariño de la gente que reconoció su calidad como personas,
resaltando sus valores dentro y fuera de los diamantes.

Arturo González, Juan José Pacho, Salvador Colorado y José Domingo Setién ya son
parte del Salón de la Fama del Beisbol Profesional de México. Felicitaciones a
los cuatro personajes que durante muchos años lograron destacar en el rey de los
deportes.

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