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 Carlos Casillas Alvarez, Magdalena Rosales y Jesús Alberto Rubio durante el conteo de votos para elegir nuevos inmortales.
 Ronnie Camacho, Víctor Sainz y Sergio Robles atestiguaron el conteo de votos.
Teniendo como sede la ciudad de Hermosillo, Sonora, el miércoles
12 del presente se llevó a cabo la Elección de Inmortales 2008
del Salón de la Fama de Beisbol Profesional de México, donde
resultaron electos; Antonio Briones, Enrique Castillo y Arcadio
Valenzuela, quienes ingresarán oficialmente al recinto sagrado
en la Ceremonia de Entronización que tentativamente habrá de
realizarse el siete de julio.
Ante una nutrida concurrencia de periodistas que atestiguaron la
apertura de sobres y posteriormente el conteo de votos, los
beisbolistas Antonio Briones y Enrique Castillo acapararon los
máximos totales con 148 y 120 sufragios, respectivamente. Ellos
superaron a Ricardo Sandate y Juan José Pacho que consiguieron
102 votos, Fernando Villaescusa acumuló 98; Ricardo Solís quedó
con 92; Jesús Moreno recibió 91; Luis Fernando Méndez 66;
Rodolfo “Rudy” Hernández 57 y Luis Alfonso Cruz acumuló 54.

Briones surgió de la organización de los Sultanes de Monterrey
en los inicios de los setentas, pero fue con los Indios de
Ciudad Juárez, donde mostró su real categoría, acaparando los
máximos honores en el departamento de bases robadas con 490.
El nativo de Zacatecas jugó 19 años en la Liga Mexicana de
verano, finalizando con .276 de porcentaje; 1005 carreras
anotadas; 1858 imparables y 53 triples.
El intermediarista bateó arriba de .300 en cuatro temporadas,
imponiendo un récord con cinco temporadas superando los 40 robos
por año y más años siendo líder de bases robadas con cinco.
Briones obtuvo los lideratos de robos en las campañas de 1975
con 42; 1976 con 68; 1980* con 18; 1982 con 60 y 1985 con 50.
Además, consiguió el récord de más robos en juego de nueve
entradas con siete, en 1986 fue líder fildeador en su posición y
ostenta la marca de más dobles conectados en un playoff.
En la Liga Mexicana del Pacífico jugó nueve temporadas, logrando
un récord de asistencias para un segunda base con 280, además
fue líder de fildeo en su posición en 1981-82.

Enrique Castillo consiguió la inmortalidad en su cuarta
participación como candidato al Salón de la Fama.
Castillo, a quien apodaban “El Bombero”, fue el pitcher
relevista más reconocido durante la década de los setentas.
Su participación con los Tigres capitalinos fue determinante en
el bicampeonato felino de 1965 y 66, consolidando la figura de
un verdadero “apagafuegos” en la pelota de verano, cuando aún no
se contabilizaban los juegos salvados.
Fue parte de los Tigres durante toda la década de los setentas,
consolidando el staff de pitcheo de los Saraperos de Saltillo al
aparecer estos, en 1970.
Con la novena de expansión recibió oportunidad de ser pitcher
abridor, logrando excelentes números en la lomita.
El nativo de la Barca, Jalisco, jugó 17 temporadas en el verano,
ganando 131 partidos y perdiendo 94, para un promedio de .582
milésimas, con una excelente efectividad de 3.37, 1162 ponches y
ocho temporadas superando las 10 victorias por año.
Su participación en la costa fue breve, sólo siete temporadas
disfrutaron de su talento, pero en 1967 impuso la marca de más
juegos relevados en una campaña con 45.
En lo referente a los directivos, Arcadio Valenzuela resultó
electo al acumular 234 votos por 206 de Cuauhtémoc Rodríguez;
200 de Arturo León Lerma; 174 de Pablo Machado, 158 de Rodolfo
González Castillo, 156 de Enrique Mazón Rubio y 93 de Rafael
Parada.
Valenzuela fue presidente de los Naranjeros de Hermosillo de
1963 a 1976, pero estuvo en la directiva del club hasta 1990.

Se le recuerda por sus grandes contrataciones y por su logro
principal e histórico al ganar el primer título de la Serie del
Caribe en la historia del beisbol mexicano en febrero de 1976 en
Santiago de los Caballeros, República Dominicana.
Los Naranjeros obtuvieron tres banderines durante su gestión
como presidente. Ellos fueron campeones en las campañas de
1963-64, 1970-71 y 1975-76, año en que obtuvieron el título del
clásico caribeño.
Otro éxito importante dentro de su gestión como presidente de
Hermosillo fue la construcción del estadio Héctor Espino a
mediados de los setentas.
Entre sus logros importantes se encuentra el haber tomado parte
de una comisión de honor del beisbol invernal para la
reestructuración administrativa y operativa de la Liga de la
Costa del Pacífico en la década de los setentas.
En síntesis, Antonio Briones, Enrique Castillo y Arcadio
Valenzuela son los nuevos inmortales del beisbol, quienes harán
su ingreso oficial al Salón de la Fama el lunes siete de julio
del 2008.
 Magdalena Rosales, directora del Salón de la Fama entrega placa a Carlos Casillas Alvarez, expresidente del Comité Elector.
 Magdalena Rosales entrega placa a Jesús Alberto Rubio, expresidente del Comité Elector.
 Grupo de cronistas e inmortales que estuvieron en el conteo de votos para elegir nuevos inmortales.
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