Durante
sus primeros veinticinco años de existencia, de 1973 a
1997, el Salón de la Fama ocupó un espacio
de 1500 m2 de construcción, dentro de un área de
3000 m2.
En los primeros
años, este espacio cultural y deportivo presentaba una
serie de fotografías y objetos personales de los inmortales
que podían ser admirados durante el recorrido de los visitantes.
En 1997 hubo algunos cambios durante la remodelación realizada
con motivo del 25 Aniversario, transformándose formalmente
en un museo con guión y discurso definido, afirmando su
vocación especializada en la historia del beisbol.
Actualmente
el Salón de la Fama está constituido por
el Nicho de Inmortales, razón de ser de esta institución,
un Museo de Beisbol integrado por cinco salas, sala de
exposiciones temporales y área interactiva, todo esto precedido
por una plazoleta que presenta las imágenes de Héctor
Espino, Fernando Valenzuela, Beto Avila, Babe Ruth, Cy Young y
Ty Cobb.