El
objetivo más importante para la creación del Salón
de la Fama del Beisbol Profesional de México fue el
de honrar a los más destacados personajes del beisbol mexicano
que hubieran participado en nuestras dos ligas más importantes.
Este recinto enaltece a quienes han triunfado en el Rey de los
Deportes, como jugadores, managers, directivos, ampayers o cronistas.
Los requisitos
principales para ser entronizado como uno de los grandes del beisbol,
es haber destacado en cualquiera de las cinco categorías
que se manejan, tener cinco años de haberse retirado del
beisbol profesional, o, haber fallecido. Además, se requiere haber jugado un mínimo de 10 temporadas en cualquiera de las dos ligas más importantes del país (Liga Mexicana y Mexicana del Pacífico), o bien, 15 temporadas sumando el trabajo realizado en ambas ligas, también podría ser en circuitos de similar categoría o Ligas Mayores en el caso de los mexicanos.
En la
actualidad hay 171 Inmortales del Beisbol, resultado de las elecciones celebradas
en 1939 y 1964 en la ciudad de México, así como
la de 1972 en Hermosillo, Son., y la de 1973 en Monterrey, N.
L., así como las subsecuentes, con la excepción
de 1975, en donde no hubo entronización, debido a que ninguno
de los candidatos completó el porcentaje requerido para
su ingreso.